Euskal Herria y la globalización económica
      es un texto de la economista Nekane Jurado, miembro de la RED VASCA ROJA, fechado en agosto de 1999 y publicado en Anton Borja, Nekane Jurado/Antxon mendizabal: La economía vasca ante el 2000, en el libro colectivo (José Luis Orella, Erlantz Urtasun, Karlo Ravelli, Antxon mendizabal, Nekane Jurado, Anton Borja, Alberto frías, Iñaki Gil de san Vicente, Igor Ortega: EUSKAL HERRIA: AÑO 1000, AÑO 2000, Basandere Argitaletxea, Donostia,2000, páginas 111 a 126.
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      Euskal Herria
      y
      Globalización económica


      Nekane Jurado
      Agosto 1999


      Hoy, a las puertas del nuevo milenio, podemos afirmar que el espiritu del "pensamiento único" en el cual se concluyeron el Tratado de Maastrich y el Pacto Europeo de Estabilidad y Crecimiento está dejando de ser hegemónico, y cada vez se oyen mayor número de voces críticas, relevantes dentro del mundo de la economía.

      Tal vez el concepto actual más poderoso, tanto en política como en economía, en el mundo occidental es el concepto de globalización económica. A este concepto se le supone una autoridad tal que se le culpa de ser el responsable de la pérdida de la importancia de las naciones en configurar su propio destino. Se consideran a las fuerzas económicas globalizadoras (las finanzas, las relaciones comerciales y la producción a escala mundial ) como las que deben de marcar las pautas políticas y económicas a los gobiernos nacionales o regionales, reduciendo de una manera sin precedentes históricos las opciones que estos gobiernos parece que pueden escoger.

      De esta manera esta teoría de la globalización reduce la importancia e incluso el propio espacio de lo político: los gobiernos aparecen como instituciones aprisionadas por las fuerzas económicas internacionales que configuran el marco de lo posible dentro de cada estado. Este discurso, convertido en dogma de fe, justifica en la Comunidad Europea, y por tanto tanto en los estados español y francés, como en Euskal Herria, gran parte de las políticas públicas que se están imponiendo: desregularización y precariedad del mercado laboral, mayor regresividad impositiva, recortes en los gastos sociales básicos _ educación y sanidad _, menor tasa de cobertura en prestaciones económicas _ pensiones, desempleo _ menor inversión en infraestructuras sociales, etcétera.

      Así, en Euskal Herria, la respuesta política a esta globalización puede ser resumida como la demanda de reducción de costes laborales y fiscales y la reducción de la protección social de forma que permita una mejor competitividad. A esta afirmación desde la izquierda se ha respondido más de forma empírica, teórica e intuitiva, por no existir datos acumulados que permitieran otro tipo de respuesta. Hoy tras dos décadas de dominio de la política neoliberal, existen datos más que contrastados para poder demostrar el alto grado de falsedad que encierran las afirmaciones que como nuevas Tablas de la Ley se han sacralizado.

      Primero se habla de globalización como un concepto global (es válida la redundancia ), cuando encierra tres realidades muy diferenciadas: globalización del comercio, globalización del capital productivo, y globalización del capital financiero. Siendo importante el analizar en que medida esta globalización responde a la realidad que nos predican o no, y si es un fenómeno nuevo o no.

      1. Globalización del comercio en Euskal Herria.

      La idea neoliberal extendida es que debido a la globalización los productos de los países menos desarrollados están inundando nuestros mercados, y están siendo los responsables de la destrucción de puestos de trabajo. La receta que se da es disminuir los salarios de los que están todavía empleados, y bajar los costes sociales de los empresarios (lo que lleva a una menor protección social).

      Aunque al entrar en una tienda TODO A 100, nos parezca que estamos inundados, no se pueden hacer análisis de tan poco rigor económico. Según el último informe de la OCDE sobre la Globalización de la Industria la gran mayoría de relaciones comerciales (importaciones y exportaciones de manufacturas) se siguen realizando entre los países industrializados de la OCDE, manteniéndose prácticamente las mismas tendencias durante los últimos cincuenta años. Es más las importaciones procedentes de países no desarrollados, medidas como porcentaje de todo el consumo interno, dentro de la UE ha descendido en la última década analizada (1980-1990)

      Euskal Herria, no sólo ha mantenido una tendencia comercial histórica con los países de la OCDE, y sobre todo con los de la Unión Europea, sino que parece tener consolidados estos flujos comerciales

      La C.A.P.V. en 1998 compró en la UE el 61% del total de sus importaciones, el 18% al resto de la OCDE, el 17,5 a la Ex-URSS, resto de Europa, y América Latina (no OCDE). Solamente un 8% lo compró en el Resto del Mundo. Por lo que respecta a las exportaciones el 63% del total de ventas se realizó en la UE, el 9% al resto de la OCDE, el 14,5% a los países no OCDE y el 6,2% al Resto del Mundo.

      Nafarroa tiene un comercio exterior todavía más integrado en la UE que la propia CAPV, en 1997 compró en la UE el 83% del total de sus importaciones, y solamente menos de un 1 % lo compró en el Resto del Mundo. Por lo que respecta a las exportaciones el 84,2 % del total de ventas se realizó en la UE, y el 1,7% al Resto del Mundo.

      Cabe también señalar que el valor de las exportaciones a los países no desarrollados es mucho mayor que el valor de lo que se les compra.

      Estas consideraciones, acompañadas de un análisis en el mercado laboral (puestos destruidos por dejarse de producir lo que se importa de los países asiáticos, y puestos de trabajo en la producción de lo que se les vende) llevan a cada vez más autores a afirmar que aunque estas importaciones puedan llevar a destruir puestos de trabajo no cualificados en sectores muy concretos, las exportaciones a esos mismos países permiten desarrollar puestos de trabajo mejor cualificados, ya que son productos de mayor valor añadido. Por otra parte la exportación de capital productivo (inversiones reales) a esos países en vías de desarrollo pueden servir también como creadores de puestos de trabajo en los países desarrollados, ya que las filiales de la casa madre continúan su relación con ella. Estimulándose así las exportaciones de componentes industriales desde el país de origen hacia los países no desarrollados.

      Además del análisis importaciones-exportaciones es importante remarcar que la mayoría de los productos importados y exportados son producidos por trabajadores cualificados, de los cuales los importados de países no desarrollados representan una cantidad muy pequeña. Según Paul Krugman en 1996 representaron sólo un 1,2% del PIN (Producto Interior Neto) del total de países de la OCDE. Ante esto parece claro que no existe evidencia real de que los salarios y/ola protección social de los países de la OCDE, y por ende de Euskal Herria, deban reducirse para mejor enfrentarse a la competitividad de países con bajos salarios y escasa protección social.

      2. Globalización del capital productivo en Euskal Herria.

      Una situación semejante a la anterior aparece en cuanto a las inversiones productivas. La cantidad de inversión productiva (capital Stock) que se invirtió en 1993 en países no desarrollados, representó sólo un 3% de todo el capital fijo existente en los países desarrollados. Es más por mucho que se hable de la globalización como un fenómeno reciente, el análisis de la evolución del flujo del total de inversiones en el periodo 1967-1991 muestra que el flujo de inversiones totales hacía los países no desarrollados ha disminuido en dicho periodo, pasando de significar el 30,6% del total de inversiones en 1967 al 23,4% en 1991. Siendo, en 1991,precisamente el bloque económico de la UE el que atraía más inversiones a nivel mundial (el 37% del total)

      Al analizar la inversión extranjera en Hego Euskal Herria, se observan grandes altibajos en los últimos años, hecho que permite pensar que es la propia estructura industrial de Hego Euskal Herria la que condiciona la entrada de capital extranjero, casi siempre unido a inversiones directas realizadas por las multinacionales que operan en ella. Sin que de los datos pueda sacarse la conclusión de que el fenómeno de la globalización esté suponiendo una menor inversión extranjera. Otro tema muy distinto es el análisis del porcentaje que supone la inversión extranjera realizada en Hego Euskal Herria con respecto al % del total de inversión extranjera realizada en el Estado español.

      Cuadro 1

      Inversión Extranjera directa
      (En millones de pesetas corrientes)

      1975

      1980

      1991

      1992

      1993

      1994

      1995

      1996

      1997

      CAPV

      3.069

      30.955

      23.625

      83.534

      47.852

      84.821

      80.051

      55.076

      133.744

      Nafarroa

      N.D.

      N.D.

      42.911

      35.664

      83.745

      130.524

      29.303

      23.944

      129.248

      H.E.H

      66.536

      119.198

      131.597

      215.345

      109.354

      79.020

      262.992

      % s total *

      1,9**

      6.2**

      2,9

      6,3

      7,1

      9,2

      6,4

      3,8

      10,2

      • Porcentaje que supone la inversión extranjera en HEH sobre el total de inversión extranjera efectuada en el estado español.
      • ** No contabiliza la inversión extranjera efectuada en Nafarroa, sólo el % que supone la CAPV en el total de inversión extranjera efectuada en el estado español.
      • FUENTE: Elaboración propia a través de datos suministrados en las publicaciones: Economía Vasca y Economía Navarra (varios años).- Gobierno Vasco y Gobierno de Navarra.

      Cuando se analiza el país inversor se observa que año tras año, más del 80% del total de la inversión realizada en Hego Euskal Herria proviene de países miembros de la UE.

      Todos los análisis de cifras parecen pues cuestionar las supuestas amenazas que representan para los países de la UE, y por ende para Euskal Herria, los productos procedentes de los países no desarrollados. Lo que sí demuestran las cifras es el drama que viven los países menos desarrollados, que representa la gran insolidaridad mundial, marginándose realmente sus economías del resto de la economía mundial, con una relación muy desigual y desfavorable, existiendo un flujo constante de renta neta desde los países menos desarrollados hacia los otros. La ganancia neta que los países desarrollados han obtenido de los no desarrollados fue de 163 billones de dólares en el periodo 1984-1988.

      Un informe de la OIT, analizando los flujos de comercio exterior y de inversión extranjera, como hemos hecho en los puntos precedentes llegó a la conclusión de que el descenso general de los salarios está sucediendo por una reorganización de las ganancias de capital y no por los efectos de la globalización. En realidad el descenso de los salarios está ocurriendo en todos los sectores, incluidos los sectores de la construcción, servicios personales, ect, donde la incidencia de la globalización y la competitividad debieran tener un impacto mucho menor. Por ejemplo en EEUU durante el periodo 1974-1994 los salarios han disminuido un 10% en términos reales, disminuyendo tanto o más en los sectores no afectados por la importación de productos y/o exportación de capitales como en los afectados. Es más la mayoría de importaciones que se introducen en EEUU proceden de la UE y Japón, los cuales tienen como promedio salarios más altos que los de EEUU.

      Cuando se analiza el empleo total producido por las multinacionales de la manufactura en los países no desarrollados se observa que era de 1,02 millones de trabajadores en 1979 y 1,08 millones en 1989. Esta diferencia de sólo 60.000 puestos de trabajo no se puede atribuir a las pérdidas de trabajo en los países desarrollados y el crecimiento del desempleo tan importante que ha ocurrido en la UE y en la propia Euskal Herria, aunado a una precariedad salarial y de estabilidad sin precedentes.

      Cabe reiterar que estamos ante una reorganización de las ganancias productivas que al estar tan injustamente concentrándose en el factor Capital en contra del factor humano, se quieren enmascarar con el termino tótem de globalización. Pero después de 20 años existen datos reales para ser analizados y desenmascarar lo que no es mas que una decisión ideológica, amparada por el poder político, y en la cual los poderes de Euskal Herria no son ajenos al tema.

      3. Globalización del Capital Financiero

      Existen ya muchos estudios que demuestran que la internacionalización del comercio y del capital productivo no son tan nuevos como sostienen las tesis de la globalización económica. En realidad esta internacionalización ha sido siempre un rasgo característico del sistema de producción capitalista. Incluso en algunos sectores, como el energético la internacionalización fue mayor a mediados del Siglo XX que en nuestro días. Pero un proceso que si es nuevo es el de la movilidad de capitales financieros de tipo especulativo. Y este es precisamente el fenómeno clave para entender la relentización del verdadero desarrollo económico y social.

      Cuando hoy en día se habla de globalización parece hablarse sólo de la extensión y difusión de un mercado de capitales que abarca a la totalidad del planeta. Basta ver los programas informativos de cualquier televisión, las cuales han incluido los espacios de información sobre la Bolsa, como espacios fijos en todas sus ediciones. Haciendo participe a toda la población de los avatares de la especulación en Tokio, Londres, o Nueva York, como punto importante y crucial de información diaria.

      Como afirma Anisi cualquier mercado debe de estar regulado por unas normas sociales y legales, dejando claro que lo que se intercambia en un mercado no son solo objetos sino el derecho a la utilización determinada de dichos objetos. Y como explica él mismo, el comprar un cuchillo no otorga el derecho a asesinar con él, pero no parece tan claro que la posesión de un capital no da derecho a hacer con él lo que al poseedor se le antoje. Así la liberalización de todo tipo de normativa legal, moral o social en este mercado está suponiendo un paso atrás en el bienestar humano.

      En palabras de Anisi "cuando los historiadores futuros de nuestro tiempo contemplen como los resultados de juegos de azar propios de casinos configuraban las políticas económicas de los países, arruinaban regiones enteras y empujaban a millones de personas al desempleo o al hambre, no dejaran de preguntarse con sorpresa como aquella locura llegó a defenderse como un paso más en la conquista de la libertad y el progreso humano"

      En el mismo sentido se manifiesta Navarro "la inestabilidad y el poder económico de los mercado financieros han sido los responsables de muchos de los problemas económicos y sociales que se atribuyen erróneamente a una supuesta globalización del comercio y del capital productivo.......se ha creado así una sociedad internacional del casino en que la especulación es la característica más notable de un mercado de capitales."

      En el famoso Washington Post, el no menos conocido Hagland J. escribía "los mercados financieros y los bancos centrales que fijan los intereses son ahora los generales de una guerra que lleva ya veinte años y que en teoría se justifica como necesaria para controlar la inflación pero en la práctica vacía al gobierno de su poder y empobrece la democracia. Temerosos de aumentar los impuestos y aterrados de asustar a los mercado de bonos y seguridades, los políticos se han rendido a los financieros en la batalla por el presupuesto y las políticas fiscales"

      En 1998 se dio una transacción diaria de 1,2 trillones de dólares al día, la mayoría de los cuales es de tipo especulativo. Solamente en cuatro días se manipula más dinero que el equivalente a la venta de toda la producción realizada por la economía de EEUU en un año.

      Es la gran inestabilidad financiera, y la apuesta por la especulación, la que está creando una menor inversión productiva que determina el menor crecimiento económico, lo cual a su vez causa un mayor déficit público, un proceso que es el opuesto al que difunde la fuerza ideológica del neoliberalismo que valora el déficit público como la causa en lugar de cómo la consecuencia de la relentización económica. En este sentido no ha podían ser más claras las conclusiones de un trabajo dirigido por Volcker, ex-presidente del U.S. Federal reserve Board "desde principios de los años setenta, el crecimiento económico de los países más desarrollados se han reducido a la mitad (de un crecimiento del 5% al 2,5% anual). Y una causa importante de este descenso ha sido la inestabilidad financiera creada por la gran variabilidad e inestabilidad en el valor de las divisas. El aumento del paro y la disminución de la inversión causados por la liberalización del mercado de divisas y de capitales financieros es lo que ha forzado el aumento de los déficits públicos".

      Estas consideraciones incluyen de lleno a lo que está sucediendo en Euskal Herria, ya que los poderes públicos que la gobiernan aceptaron con todas sus consecuencias los objetivos recogidos en el Tratado de Maastrich, cuyo objetivo principal era crear el marco adecuado al movimiento del capital dentro de una moneda única. Los costes socioeconómicos de estos acuerdos nunca han sido socialmente debatidos en Euskal Herria, dándose un apoyo acrítico que ha asfixiado y olvidado cualquier crítica. Incluso los "más progresistas" guiados por el deseo histórico de integrarse en Europa occidental, han acusado de poner piedras en el camino a cualquier voz disonante.

      4. Globalización versus regionalización. ¿una decisión política?

      "La economía es ideología disfrazada", está frase de autor que desconozco marca claramente la realidad actual, donde el pensamiento neoliberal no es sólo un pensamiento económico, sino que es primordialmente un pensamiento político. Sus objetivos, así como su reproducción, exigen un discurso y una práctica política que niega lo político. Sostienen que los condicionantes económicos internacionales determinan un camino único a seguir, al margen de las ideas políticas del partido que gobierne. Se sigue un determinismo económico, donde se supone que las políticas neoliberales son las únicas posibles, postura que es aceptada con mucha frecuencia incluso por sectores de "izquierdas".

      Esta "desaparición" de lo político se está traduciendo en una crisis de gobernabilidad sin precedentes en el mundo occidental, con un alto grado de alienación de grandes sectores de la población hacia las instituciones políticas, lo que a su vez es grave para la reproducción de los derechos democráticos. El pensamiento neoliberal interpreta esta crisis de gobernabilidad como resultado de una excesiva extensión del Estado del Bienestar y de los derechos democráticos que ello comporta. En palabras de Huntington, uno de los teóricos del neoliberalismo "la crisis de gobernabilidad se debe a una sobrecarga del estado, en respuesta a una democratización excesiva de nuestras sociedades y a una expansión del estado del Bienestar que exige del estado aportaciones que no son permisibles en las coordenadas nacionales e internacionales del capitalismo avanzado y globalización mundial" Así como indicaba el New York Times, mientras que los indicadores económicos de EEUU son "excelentes", el grado de alienación política ha alcanzado niveles sin precedentes en este país, siendo en las últimas elecciones presidenciales el nivel de participación más bajo desde 1920. Las encuestas revelan una gran frustración de los ciudadanos hacia sus instituciones políticas, a las cuales perciben controladas por lobbies económicos que no representan sus intereses, se autodenominen republicanas o demócratas. Este hecho, como muchos otros, se está transfiriendo a Europa.

      Pero ¿se puede hacer algo?, ¿qué se puede hacer?. La respuesta es SÍ, SI SE PUEDE HACER OTRA POLITICA ECONOMICA.

      La premisa básica es liberar la política de la presión y el control de los lobbies económicos. Han sido esos lobbies los que buscando una nueva forma de distribución de la riqueza están dictando sus reglas de juegos, las cuales convenientemente disfrazadas y maquilladas son difundidas por los popes del pensamiento neoliberal, a través de sus potentes medios de difusión.

      La segunda premisa es una reflexión y un debate económico profundo. En este sentido hay que analizar las "verdades" sobre las que se sustenta la teoría neoliberal. Una de las más utilizadas por nuestros políticos es que "los déficits públicos son los responsables del aumento de los intereses, de la inflación, de la disminución de la inversión y del estancamiento económico", está era la premisa básica que guió el proceso de convergencia de Maastrich. En realidad esta premisa se apoya en unos supuestos de fácil verificación empírica, básicamente asume:

      1. La inversión privada es crucial para el crecimiento económico.
      2. Hay que estimular el ahorro dando por hecho que este se traduce en inversión productiva.
      3. El problema de estancamiento económico es debido a que no existe suficiente ahorro porque (4)
      4. El gobierno consume demasiado, reduciendo los fondos privados procedentes del ahorro, puesto que estos fondos privados son prestados al gobierno dejando menos ahorro disponible para el sector privado
      5. Para que el gobierno pueda captar esos fondos necesita ofrecer un interés más alto que el sector privado, lo que aumenta los tipos de interés, y se necesitan unos bajos intereses para incentivar la inversión privada.

      Cada uno de estos postulados puede verificarse. Los tres postulados primeros asumen que hay una interdependencia entre inversión pública y privada, siendo solamente la privada la que genera el crecimiento económico. Los datos de análisis económico no confirman en ningún caso esta suposición. La eficiencia de la inversión privada depende en una parte muy grande de la inversión pública (infraestructuras industriales, vías de transportes, telecomunicaciones, Investigación y Desarrollo, formación del capital humano, nivel de salud del capital humano, etcétera). Como afirma D.A. Aschauer, la relentización de la productividad en el sector privado de EEUU se debe en más de un 50% a la reducción del conjunto de inversiones públicas, así se da el hecho de que en muchos casos la inversión pública es una condición para incrementar la eficacia de la inversión privada.

      R.Eisner, profesor de North Western University y presidente en 1998 de la Asociación Americana de Economistas, llega a la conclusión de que es errónea la afirmación de la premisa cuatro, es decir que el préstamo de capital para cubrir el déficit público produce una escasez de inversión privada. Este reconocido economista analizó la evolución de 1959 a1991 de los déficits federales de EEUU y de la inversión privada y ha llegado precisamente a la conclusión contraria a la defendida por el neoliberalismo. Su conclusión es que en épocas de mayor déficit presupuestario han ido acompañadas de mayor inversión doméstica privada. Él mismo indica que el gasto y las inversiones públicas estimulan la demanda privada, la cual es motor a su vez de la inversión privada (esto ya fue postulado por Keines, y aunque el neoliberalismo trate de desmentirlo los datos empíricos lo confirman). La conclusión va más allá y afirma que en una economía que funciona con altas tasas de paro el aumento de la demanda no tiene por que ser por sí solo inflacionista. Solo en condiciones de pleno empleo y con la economía funcionando en plena eficiencia el aumento del déficit público puede generar inflación, y ninguna de las dos cosas se ha dado en los últimos 25 años en Euskal Herria.

      Respecto al postulado quinto, según V. Navarro, el estudio más detallado del comportamiento empresarial productivo en EEUU fue realizado en 1993 por S. Fazzari de la Washington University, concluyendo que el factor más importante, situado por encima de cualquier otro factor, para explicar la decisión de inversión de las empresas dependía de las ventas es decir de la demanda. En el mismo sentido Blecker, de American University, afirma como conclusión de otro trabajo " los intereses pueden ser tan bajos como se quiera, pero, a no ser que los empresarios crean que van a vender lo que van a producir, no van a invertir para aumentar su producción. Es sorprendente que muchos macroeconomistas no entiendan este elemento tan básico de la economía".

      Con lo que respecta a las economías domésticas el razonamiento es análogo al de los empresarios. Para las familias sino existen unas expectativas adecuadas de ingresos, no suelen asumir el riesgo de adeudarse sea cual sea el tipo de interés. De hecho en Euskal Herria en los últimos años ha sido mucho más importante el aumento del ahorro y depósitos financieros que el aumento del consumo familiar. Entre 1991 y 1997 los depósitos realizados en el sector bancario (no incluye otro tipo de ahorro) pasaron desde los 3,64 billones hasta los 5,63 billones en Hego Euskal Herria. Este aumento del ahorro del 55%, en sólo 6 años, responde a la lógica de inestabilidad y precariedad laboral y de prestaciones sociales futuras. Curiosamente este considerable aumento del ahorro familiar se ha dado en época de descenso de los tipos de interés de los depósitos bancarios.

      No tenemos espacio para desarrollar más las falacias de la gran afirmación neoliberal, pero creemos que las consideraciones expuestas pueden dar lugar a la reflexión. Por el contrario detrás de las afirmaciones neoliberales existe un interés muy concreto.

      1. Disminuir el gasto público, significa por una parte que pueden ser disminuidos los ingresos públicos (Gastos = Ingresos), y dado que estos se nutren de impuestos significan que puede ser disminuida la carga impositiva. Con disminuciones sustanciosas en las rentas más altas y en el Impuestos de Sociedades (incluidas las sociedades especulativas)

      2. El interés en el aumento del ahorro privado no se debe a que deseen canalizarlo hacía la inversión productiva, ya hemos visto los flujos especulativos que se mueven a diario. A través de las Sociedades de Valores, controladas por los grandes emporios bancarios y financieros que se están desarrollando, el ahorro privado se está canalizando hacia la inversión no productiva.

      3. El mantener bajos los tipos de interés interesa sobre manera a ese mundo especulativo, ya que si las economías domésticas (la gran mayoría declara adversidad al riesgo) obtienen una remuneración mayor por sus ahorros en los depósitos tradicionales no dejarían su dinero en manos de esas carteras de valores que les prometen mayores beneficios. Es clarificador que cada vez que se han anunciado bajadas de tipos de interés se han disparado las bolsas y al contrario cualquier anuncio de subida supone una fuerte bajada de estas.

      4. Mayores beneficios empresariales (las mayores empresas son las financieras) no se están traduciendo en mayor inversión productiva y creación de puestos de trabajo. Por el contrario los mayores beneficios están siendo utilizados para aumentar su nivel inversión especulativa en el mercado mundial, a la vez que destruyen la plantilla laboral existente.

      Resumiendo la lógica pura del sistema económico es que el aumento de la demanda y el consumo es la que estimula la inversión productiva, que a su vez se traduce en un aumento real de los ingresos y del ahorro. Esta lógica es precisamente opuesta a la del pensamiento económico neoliberal que plantea como objetivo primero el ahorro (y dentro de esta categoría el ahorro empresarial) como condición previa a la inversión (se olvidan de añadir especulativa).

      En realidad, no solamente en Euskal Herria, como ya hemos señalado, sino en toda la UE se está registrando un alto aumento del ahorro privado sin que este se esté traduciendo en inversión productiva y crecimiento económico real, y ello debido al estancamiento de la demanda que se esta reflejando en todos los países de la OCDE, y cuyas únicas causas hay que buscarlas en:

      1. En el descenso de la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, con un aumento de las desigualdades y de la polarización social.

      2. La disminución progresiva del gasto público (disminuyendo el déficit público), que contribuye notablemente al descenso de la demanda global.

      Esto es realmente lo que esta ocurriendo en Euskal Herria, igual que en la UE, como resultado de las políticas estrictamente monetarias y de gran austeridad diseñadas en Maastrich. Son estas políticas restrictivas monetarias y la austeridad presupuestaria en gasto público las únicas responsables del nivel de desempleo y dualidad social, y no lo que están llamando "excesiva rigidez" del mercado laboral, ni el nivel de protección social, ni el nivel de "globalización".

      Las políticas antiexpansionistas que se están siguiendo la UE, y por ende Euskal Herria, en teoría por el temor a estimular la inflación (y en la práctica para favorecer los intereses del capital financiero) no tienen ninguna credibilidad en la teoría económica científica (es decir de series debidamente analizadas y contrastadas), puesto que para que el crecimiento económico pueda generar realmente inflación es necesaria una situación de pleno empleo y pleno rendimiento económico. Estos hechos además de no darse y estar muy lejos de ellos, si llegaran a darse tampoco tendrían porque provocar inflación, siempre y cuándo existiese un verdadero pacto social en materia de política de rentas.

      La dificultad para alcanzar este consenso social en materia de rentas en la UE, donde se dictan las líneas de política económica a seguir (y que los políticos de Euskal Herria, incoados por el Gobierno español y Francés han seguido al pie de la letra) se basa precisamente en la inexistencia de estructuras e instituciones sociales europeas (sólo existe el Banco central Europeo), lo que está convirtiendo en realidad el sueño neoliberal: la desaparición del estado con pleno dominio del capital financiero. Es precisamente este dominio el que está creando el problema social más grave que vive Euskal Herria, Europa, y el mundo entero, el desempleo y la concentración de la riqueza. El problema no es, pues, que la producción pueda estar más o menos globalizada.

      Ante esto se necesita un cambio de valores políticos, ya que son los políticos los encargados de ejecutar lo diseñado por los financieros en Maastrich, Francfort, o en la sede del BBV.

      El Estado del Bienestar se desarrolló en Europa occidental teniendo como base un consenso social fuerte, sustentado por movimientos obreros salidos de una guerra mundial en la que el aliado básico fue la URSS, que paseaba por entonces un comunismo victorioso, además de contar con el patrimonio del gran desarrollo tecnológico incentivado por la propia guerra. Este consenso tenía como piedra angular el mantenimiento del pleno empleo, y fue desarrollado, hasta que a mediados de la década de los setenta un nuevo pensamiento económico (el neoliberal) empieza a desarrollarse a la vez que el debilitamiento del cuerpo social permite romper el consenso.

      Solamente una profundización real y reforzamiento de la democracia en lo político y el logro de la completa protección pública de las necesidades sociales aunado a marcar como prioritario el objetivo del pleno empleo pueden ser motores reales de la economía de principios del nuevo milenio. En definitiva un lema "Reparto del trabajo y de la riqueza" es la única política económica posible para hacer frente a la situación hasta aquí descrita. Y además podemos añadir que las consecuencias de este lema, hoy ya están suficientemente analizadas por economistas de prestigio mundial (recuérdese toda la bibliografía citada) y avalada por la teoría económica contrastada que antes citábamos.

      Lejos de seguir los dictados de los "nuevos ludópatas" que han hecho del destino del planeta un juego de casino, se impone la cordura y el sentido común. En este campo hoy todas las miradas están en lo regional, es decir en pequeños espacios con configuración económica y política propia, donde es posible comenzar a plantear los objetivos económicos globales aunados a una política de empleo y rentas democráticamente consensuada. En este sentido en muchos lugares de Europa de una manera que podríamos calificar "sin prisa pero sin pausa", y bajo la gran influencia que están ejerciendo los países nórdicos, se está asistiendo a la configuración de un nuevo modelo económico llamado ya "Modelo Comunitario" donde las necesidades postmaterialistas tales como solidaridad, justicia social, ecología y feminismo entre otras, están cobrando una importante dimensión y donde los gobiernos regionales (término que equivale a sub-estatal, por la idea de espacios más reducidos, en algunos lugares se habla incluso de nuevas ciudades-estado) son los mejores capacitados para dar una mejor respuesta.

      Euskal Herria se merece otro destino diferente al que ya le han marcado en lo económico y social. Euskal Herria tiene toda la fuerza de un publo comunitario y tiene recursos naturales, económicos y humanos, para desarrollar otro proyecto.

      Euskal Herria puede hacerlo.


      Nekane Jurado
      Agosto 1999.

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